Broche con el nombre de la Virgen de las Lágrimas
En el verano de 2020 recibí el encargo de diseñar un broche con el nombre de la Virgen de las Lágrimas, titular de la Hermandad de la Exaltación de Sevilla. Una hermana de la corporación deseaba realizar una ofrenda a la Virgen como muestra de agradecimiento por una gracia recibida.
La idea era crear un broche con el nombre «LÁGRIMAS», destinado principalmente al uso diario de la Virgen en su capilla. Aunque la imagen ya poseía una pieza de oro con su nombre para las grandes ocasiones, no contaba con una joya de estas características que pudiera integrarse en su ajuar de diario.
Esta circunstancia fue precisamente la que marcó el punto de partida del proyecto: no se trataba únicamente de diseñar un nombre en plata, sino de crear una pieza que pareciera concebida para convivir con las joyas que habitualmente luce la Virgen.
Diseñar a partir de un ajuar existente
Una de las cuestiones que más me interesa cuando diseño una pieza destinada a una imagen devocional es estudiar aquello que ya la rodea. Cada imagen posee un lenguaje estético propio, construido con el paso de los años a través de sus bordados, su orfebrería y sus joyas.
En este caso, la referencia estaba muy clara.
Para el diseño del broche tomé como inspiración dos piezas del ajuar de diario de Nuestra Señora de las Lágrimas: su corona y, de manera muy especial, su puñal. Ambas están realizadas en metal plateado y responden a un lenguaje ornamental de carácter barroco, con abundancia de motivos vegetales y líneas sinuosas.
Mi intención era que el nuevo broche pudiera hacer juego especialmente con el puñal, estableciendo entre ambas piezas una relación visual evidente sin necesidad de realizar una reproducción literal.
Por este motivo incorporé al diseño las mismas hojarascas que aparecen en él, reinterpretándolas e integrándolas entre las letras del nombre. También trasladé al broche otro de sus elementos característicos: las flores formadas por piedras de distintos colores.
Tres de estas flores se disponen en la zona inferior izquierda de la pieza, realizadas con circonitas blancas, verdes y moradas. De esta manera, el vínculo entre ambas joyas no depende de un único detalle, sino de compartir un mismo vocabulario ornamental.
Una tipografía diseñada para la pieza
El principal reto del proyecto estaba en las propias letras.
Desde el principio existía una premisa clara: no queríamos que el resultado fuese excesivamente sencillo. El broche debía mantener la riqueza ornamental y las líneas barrocas presentes en el resto de las joyas que habían servido como referencia, pero sin perder algo fundamental: el nombre de la Virgen tenía que leerse con claridad, incluso contemplado a cierta distancia.
Por ello decidí no partir de una tipografía existente.
Las letras de «LÁGRIMAS» fueron diseñadas expresamente para esta obra, buscando unas proporciones grandes y reconocibles sobre las que pudiera desarrollarse toda la ornamentación. El dibujo de cada carácter se integra así dentro de la composición general, permitiendo que las hojarascas aparezcan, desaparezcan y vuelvan a surgir entre las propias letras.
Una línea ornamental recorre la zona inferior y sirve para dar unidad al conjunto, mientras que los motivos vegetales se prolongan hacia los extremos y aportan movimiento a una pieza que alcanza aproximadamente los catorce centímetros de longitud.
Entre todos estos detalles existe uno especialmente singular: el punto de la letra «i» se transforma en una pequeña corona, enriquecida a su vez con circonitas blancas. Un pequeño recurso que permite introducir un elemento directamente relacionado con la realeza de María dentro de la propia construcción del nombre.
Del boceto manual al diseño definitivo
Como en otros trabajos, el proceso creativo comenzó sobre el papel.
Los primeros bocetos me permitieron estudiar tanto la forma de las letras como la manera en la que los distintos elementos ornamentales podían relacionarse con ellas. En una pieza de estas características era importante encontrar el equilibrio entre dos aspectos aparentemente contrapuestos: la claridad de lectura y la riqueza decorativa.
A partir de ahí fui desarrollando las líneas sinuosas, las hojarascas y los distintos remates hasta conseguir que la ornamentación no pareciera simplemente añadida alrededor del nombre, sino que formara parte de él.
Una vez concluido el dibujo y aprobado por la donante, realicé el desarrollo digital definitivo. Esta segunda fase permitió precisar el trazado de las letras y de cada uno de los elementos que posteriormente debían trasladarse a la plata.
La ejecución material fue realizada por Joyería Josman, siguiendo mi diseño.
La pieza se realizó en plata en su color, trabajada con distintos relieves y enriquecida mediante circonitas blancas, verdes y moradas. El resultado final conserva deliberadamente el tono plateado de las piezas de diario que habían servido como inspiración, reforzando así la relación entre el nuevo broche, el puñal y la corona de la Virgen.
El broche con el nombre de la Virgen de las Lágrimas en su día a día
El broche fue estrenado por Nuestra Señora de las Lágrimas durante sus cultos de octubre de 2020 y, desde entonces, fue concebido para formar parte de las joyas destinadas a vestir a la Virgen en su capilla.
Quizá uno de los aspectos que más me interesan de este diseño sea precisamente ese carácter cotidiano.
No todas las piezas creadas para una imagen tienen que estar destinadas necesariamente a sus grandes cultos o a la salida procesional. Existe también un ajuar que forma parte de su presencia diaria y que, precisamente por esa cotidianeidad, termina siendo especialmente reconocible para quienes acostumbran a contemplarla.
Diseñar este broche suponía incorporar una pieza nueva a ese conjunto. Por eso consideré fundamental que no fuese una obra aislada, sino que mantuviese una conversación estética con aquello que ya existía.
El puñal proporcionó las hojarascas y el modelo de las flores; la corona ayudó a definir el carácter de la ornamentación; y sobre esas referencias diseñé una tipografía completamente nueva capaz de convertirse, por sí misma, en una joya.
Este proyecto representa así otra de las ideas que intento mantener en mi trabajo como diseñador: una pieza nueva puede tener su propia identidad y, al mismo tiempo, encontrar su lugar dentro de una estética construida mucho antes de su creación.
Broche «LÁGRIMAS»
Hermandad de la Exaltación · Sevilla
Diseño: José Carlos B. Casquet
Ejecución: Joyería Josman
Año: 2020
Materiales: plata y circonitas blancas, verdes y moradas
Dimensiones: aprox. 14 cm de longitud